Soy licenciado en informática, egresado del Instituto Tecnológico
Superior de San Andrés Tuxtla Veracruz, desde el 2004, en ese año mientras
preparaba mi residencia profesional tuve la oportunidad de dar asesorías a un
grupo de la carrera de Ing. En Sistemas para la materia de Estructura de datos,
ese fue mi primer acercamiento con la docencia, posteriormente por cuestiones
de necesidad económica acepte el trabajo para dar clases en una escuela de
computación e inglés en cursos de paquetería básica, por casi un año, mi
separación se debió a un ofrecimiento como programador para una empresa de
software, algo que no podía desaprovechar debido a mi pasión por los códigos,
actividad que realizo hasta la fecha.
En el año 2006 por medio de una compañera que trabaja en CONALEP y que necesitaba que le cubrieran unas horas, se me otorgó la oportunidad de regresar a la docencia, lo raro del caso es que ni siquiera tuve que suplir a la maestra pues ya no tuvo la necesidad de ausentarse, sin embargo en ese día un maestro renunciaba a la institución por cuestiones personales y allí es donde me integré yo, tomando las horas que dejaba, ¿qué suerte verdad?, así fue como ingresé de manera formal a dar clases o por lo menos eso pensaba, y digo pensaba porque es común que como alumno uno crea que el ser maestro es muy fácil sin embargo ya estando del otro lado es totalmente distinto, como dice el dicho, no es lo mismo ver los toros desde la barrera.
Es un hecho que mi concepto de ser docente cambio radicalmente en el momento en que enfrenté un grupo, pues una cosa es estar sentadito escuchando al loco del maestro y otra muy distinta estar desgañitándote para que un chamaco asimile los conocimientos que intentas transmitir. En mi caso como creo que en el de muchos de ustedes, he tratado de retomar o imitar las buenas cosas y también la de corregir los errores que yo siempre le criticaba a mis maestros, como las de evitar darle la clase al pizarrón, pasarse toda la hora sentado contando lo que hice el día anterior, llegar tarde (nunca falta el maestro que llega diez minutos para que termine la hora), pasarse dictando hasta que se le acalambre la mano al alumno o el que más me encanta, traer una investigación de un día para otro de un tema que apenas y Einstein hubiera entendido y el examen sobre ella. Si bien es cierto que existen muchos buenos maestros (en lo personal tengo muchos paradigmas a seguir) también es una realidad que hay quienes solo vamos por que escuchamos a personas mayores decir la famosa frase: “estudia aunque sea pa maestro, ganan bien y no se matan tanto” y son el resultado de tantas frustraciones de chicos que quieren aprender y que simplemente no tienen el apoyo en su herramienta principal que es el docente.
Ahora estoy convencido de que ni es un trabajo fácil ni tampoco es un súper sueldo (por lo menos el mío), sin embargo este no es el foro de la doctora corazón así es que lo que interesa es comentarles que para mí el estar en la educación media superior ha significado convertirme en una persona más comprometida y deseosa de hacer las cosas lo mejor posible, pues he entendido que en mis manos está el conducir a un grupo de chicos ansiosos por comerse al mundo y en que puedan convertirse en personas que ayuden a nuestro país a ser mejor, quitándonos la etiqueta de conformistas, de mediocres de flojos entre muchas otras cosas que nos ponen a nivel internacional(basta de sentirse orgulloso de ver una imagen que represente al mexicano tirado bajo la sombra de un maizal), pues todos tenemos capacidad para emprender un viaje hacia la cima del mundo comenzando siempre por el primer paso, y desde el momento en que un grupo de enorme calidad humana se ha reunido en este proyecto como lo son todos los compañeros de la especialidad tengo la certeza de que iremos avanzando, pues en verdad me encantaría que figuráramos entre los primeros lugares de la prueba pisa o que tal la prueba enlace, pues siento una gran impotencia, frustración o insatisfacción cuando nos presentan esos números fríos restregándonos en nuestra cara que somos de los peores. Siento que ha llegado el momento de empezar a cambiar esa situación y el único camino que veo posible es la preparación y el compromiso de todos nosotros.
En el año 2006 por medio de una compañera que trabaja en CONALEP y que necesitaba que le cubrieran unas horas, se me otorgó la oportunidad de regresar a la docencia, lo raro del caso es que ni siquiera tuve que suplir a la maestra pues ya no tuvo la necesidad de ausentarse, sin embargo en ese día un maestro renunciaba a la institución por cuestiones personales y allí es donde me integré yo, tomando las horas que dejaba, ¿qué suerte verdad?, así fue como ingresé de manera formal a dar clases o por lo menos eso pensaba, y digo pensaba porque es común que como alumno uno crea que el ser maestro es muy fácil sin embargo ya estando del otro lado es totalmente distinto, como dice el dicho, no es lo mismo ver los toros desde la barrera.
Es un hecho que mi concepto de ser docente cambio radicalmente en el momento en que enfrenté un grupo, pues una cosa es estar sentadito escuchando al loco del maestro y otra muy distinta estar desgañitándote para que un chamaco asimile los conocimientos que intentas transmitir. En mi caso como creo que en el de muchos de ustedes, he tratado de retomar o imitar las buenas cosas y también la de corregir los errores que yo siempre le criticaba a mis maestros, como las de evitar darle la clase al pizarrón, pasarse toda la hora sentado contando lo que hice el día anterior, llegar tarde (nunca falta el maestro que llega diez minutos para que termine la hora), pasarse dictando hasta que se le acalambre la mano al alumno o el que más me encanta, traer una investigación de un día para otro de un tema que apenas y Einstein hubiera entendido y el examen sobre ella. Si bien es cierto que existen muchos buenos maestros (en lo personal tengo muchos paradigmas a seguir) también es una realidad que hay quienes solo vamos por que escuchamos a personas mayores decir la famosa frase: “estudia aunque sea pa maestro, ganan bien y no se matan tanto” y son el resultado de tantas frustraciones de chicos que quieren aprender y que simplemente no tienen el apoyo en su herramienta principal que es el docente.
Ahora estoy convencido de que ni es un trabajo fácil ni tampoco es un súper sueldo (por lo menos el mío), sin embargo este no es el foro de la doctora corazón así es que lo que interesa es comentarles que para mí el estar en la educación media superior ha significado convertirme en una persona más comprometida y deseosa de hacer las cosas lo mejor posible, pues he entendido que en mis manos está el conducir a un grupo de chicos ansiosos por comerse al mundo y en que puedan convertirse en personas que ayuden a nuestro país a ser mejor, quitándonos la etiqueta de conformistas, de mediocres de flojos entre muchas otras cosas que nos ponen a nivel internacional(basta de sentirse orgulloso de ver una imagen que represente al mexicano tirado bajo la sombra de un maizal), pues todos tenemos capacidad para emprender un viaje hacia la cima del mundo comenzando siempre por el primer paso, y desde el momento en que un grupo de enorme calidad humana se ha reunido en este proyecto como lo son todos los compañeros de la especialidad tengo la certeza de que iremos avanzando, pues en verdad me encantaría que figuráramos entre los primeros lugares de la prueba pisa o que tal la prueba enlace, pues siento una gran impotencia, frustración o insatisfacción cuando nos presentan esos números fríos restregándonos en nuestra cara que somos de los peores. Siento que ha llegado el momento de empezar a cambiar esa situación y el único camino que veo posible es la preparación y el compromiso de todos nosotros.